Queridos Amigos del Golf,
estamos que ni nos lo creemos. Por fin, después de no sé cuantos "Amigos del Golf",conseguimos juntarnos ciento y la madre para hacer lo que más nos gusta: jugar al golf sin que nadie nos dé el coñazo. Gracias amigos de la RDT por compartir un día de golf con nosotros, que aunque los más pesimistas auguraban lluvias, tormentas eléctricas y demás catástrofe, San Sebastián, patrón de los deportistas (porque no hay un patrón de los golfistas, ya he estado buscando por Internet) nos dio un respiro y nos permitió pasar un día espectacular.